Jessica embraces
her mother Carmen and her son Carlos on visiting day at Ventura. Addled by an
addiction to crack, shed been persuaded to help her drug dealer rob a
bank. "He said with the money we could go away somewhere else. I hated my life.
I wanted to escape as far away as I could."
Jéssica abraza a su mamá Carmen y su hijo Carlos,
el día de visita en la cárcel juvenil Ventura. El vendedor de drogas
de su barrio la convenció para acompañarlo en el robo de un banco
cuando ella estaba enloquecida por el "crack". "Él me había dicho
que con el dinero podíamos huir lejos. Yo odiaba mi vida. Quería escapar
lo más lejos posible."